Sinergia

Todos estos tangos están empapados de historias, del erotismo de aquellos tiempos, de la belleza y del misterio y de una increíble nostalgia que, para variar, es nuestro rasgo nacional. Nosotros tenemos ese anhelo y nostalgia en cada frase,una esfera de melodías y tonos muy rica, pues para Gonzalo todo aquello supuso un tema fantástico.

Anna Maria Jopek

Minione

El DRAE define el término sinergia como la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales. Lo escuché mencionar por primera vez cuando era estudiante de química, nos explicaron que una mezcla de varios agentes extractantes podía conseguir mejor resultado que cada uno por separado. A día de hoy, el Gold Book de la IUPAC lo define poco más o menos como yo lo he hecho. Es un fenómeno casi mágico, en el que uno más uno suman más de dos, similar al que se obtiene cuando personas con diversos puntos de vista se unen en pos de objetivo común y lo consiguen más fácilmente y mejor que si actuaran cada cual por su lado. Quién sabe, tal vez el amor sea una suerte de sinergia.

Hay que señalar que, como pueden suponer, la realización de una mezcla  no es condición suficiente para lograr el efecto, lo que hace que sea un fenómeno más interesante. En música, por ejemplo, es frecuente que se mezclen tendencias, culturas y procedencias. Unas veces el resultado es admirable y otras no lo es tanto.

Debió de ser a finales de dos mil diez cuando descubrí un disco titulado Upojenie, una colaboración entre Pat Metheny y una cantante polaca de la que nunca había escuchado nada, Anna María Jopek. Hoy me sorprendo al comprobar que no he puesto nada de ese disco aquí (aún), recomiendo fervientemente escucharlo y disfrutarlo. Para mí fue una agradable sorpresa, una música de esas que puede cicatrizar heridas y que llegó en un momento muy oportuno pues, la música, como tantas veces repito de los libros,.precisa de la oportunidad para ser disfrutada en su totalidad. En este disco, el sonido de los instrumentos de Metheney y su grupo se entrelaza con la voz de Jopek para producir un resultado que me atrevo de calificar de sinérgico.

Hace pocos días descubrí un nuevo disco de Anna María Jopek, se titula Minione y allí los arreglos y la producción corren de cuenta de un fabuloso pianista y compositor cubano de nombre Julio Gonzalo González Fonseca, más conocido como Gonzalo Rubalcaba. Ya llevaba tiempo pensando en colocar algo aquí de Rubalcaba, pero no terminaba de decidirme hasta que un día nublado y triste de mayo descubrí esta obra. Para mí, piano y voz femenina son una combinación perfecta. Por eso aquí el efecto de la música  y la voz se me antoja doblemente sinérgico.

Les dejo el vídeo del tema que abre el disco y que, afortunadamente, cuenta con subtítulos.

Y, para matar dos pájaros de un tiro, les pongo también un tema que figura en Upojenie, pero interpretado esta vez junto a otro virtuoso, Makoto Ozone, con quien comparte el disco Haiku. A mí me gusta más esta versión. Espero que lo disfruten, toda esta música puede encontrarse en Spotify

Anuncios

Un quince de septiembre

No pretendo ser difícil de entender. De verdad que no quiero resultar oscuro. Pero intento decir algo que va un poco más allá de lo cotidiano.

Bill Evans

As_Falls_Wichita

El quince de septiembre de mil novecientos ochenta, en el hospital Monte Sinaí de Nueva York, una hemorragia interna terminaba con lo poco que quedaba de la vida de Bill Evans . El texto que cito al final de la entrada ahonda en este asunto, así que no me extenderé más aquí.

Por aquellas fechas, Pat Metheny y  Lyle Mays se encontraban grabando un nuevo disco cuando recibieron la noticia y así, en As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (1981), incluyeron un tema compuesto por Mays (September fifteen), que enlaza con una pieza de Metheny (It’s for you), todo ello dedicado a aquel enorme músico que supuso una gran influencia para ambos.

Más tarde Mays también le dedicó este tema que aparece en su disco en solitario Fictionary (1993):

La idea original de esta entrada eran las composiciones de Mays, pero no me resisto a incluir aquí algo de Evans, pues es el homenajeado en este día y creo que hablar de él sin escuchar su música carece de sentido..

Para empezar, me he decantado por una rareza relativa, una pieza perteneciente al disco From left to Right en el que Evans toca a la vez un piano eléctrico y otro acústico, como puede apreciarse en la foto de la cubierta.

From left to right

El piano acústico es un Steinway (a la izquierda) y el teclado eléctrico es un Fender-Rhodes (a la derecha), con lo que queda claro el origen del título. Pese al carácter clásico de Evans como intérprete, no fue ésta su única aventura con el Fender-Rhodes.

La pieza en cuestión es What are you doing the rest of your life?, una composición de Michel Legrand que Evans inunda con esa melancolía que acostumbraba acompañarle. Comienza con el teclado eléctrico y continua con el piano acústico.

Y, para terminar, el párrafo final de un precioso texto de Ismael Carvallo Moreno que sirve de inmejorable presentación a la música creada por el genio.

El hombre que siempre dudó de su talento, y que no perdía ocasión para precisar que era consciente de sus limitaciones; ese semblante reservado, intelectual y pulcro; esa mirada inteligente y hasta cierto punto saturada de tristeza y ternura que configuró todo un estilo artístico, sofisticado e impresionista. El hombre que recordaba con orgullo y regocijo cuando, en sus primeras presentaciones como artista secundario en el Village Vanguard de Nueva York a mitad de los 50, al abrir los ojos luego de mantenerlos cerrados mientras improvisaba, advirtió de pronto que al final del piano estaba “la cabeza de Miles” escuchándolo; ese hombre reservado, tímido e introspectivo que sorprendió a su interlocutor en Noruega al dejar escapar una carcajada tímida, terminaba sus días devastado por la adicción y la irreparable pérdida de su hermano. La pieza que le dedicó era en realidad también su despedida. Como Mozart, terminó escribiendo su propia despedida. Su propio Réquiem moderno. Era el Réquiem de Bill Evans(1).

(1) Bill Evans, el genio que nunca pudo reír.

Dream of the return (Pat Metheny y Pedro Aznar)

Pat_Metheny_Group-Letter_From_Home-Frontal

 

Al mar eché un poema
que llevó con él mis preguntas y mi voz,
como un lento barco se perdió en la espuma.

Le pedí que no diera la vuelta
sin haber visto el altamar
y en sueños hablar conmigo de lo que vio.

Aún si no volviera
yo sabría si llegó.

Viajar la vida entera
por la calma azul o en tormentas zozobrar,
poco importa el modo si algún puerto espera.

Aguardé tanto tiempo el mensaje
que olvidé volver al mar
y así yo perdí aquel poema.

Grité a los cielos todo mi rencor.
Lo hallé por fin, pero escrito en la arena
como una oración.

El mar golpeó en mis venas
y libró mi corazón.

 

Álbum: Letter From Home (1989).