Más Platón y menos Prozac (Lou Marinoff)

Platon_Prozac

Nos encontramos con que ni la ciencia ni la religión pueden responder a todas nuestras preguntas. El psicoterapeuta filosófico Víctor Frankl advirtió que este hecho conducía a un «vacío existencial» y que la gente corriente necesitaba una nueva vía de salida:

Cada vez se agolpan más pacientes en nuestras clínicas y consultorios quejándose de vacío interior, de la sensación de una absoluta y definitiva falta de sentido en sus vidas. Podemos definir el vacío existencial como la frustración de lo que cabe considerar la fuerza motivadora más elemental del hombre, a la que podríamos llamar […] la voluntad de significar.

Frankl usó la frase «voluntad de significar» para emparejar dos de las ideas clave de la psicología: la «voluntad de poder» de Adler y la «voluntad de placer» de Freud. Ahora bien, tal como Frankl previó, había algo aún más profundo en el meollo del problema fundamental de las personas, y los tratamientos médicos, psicológicos y espirituales existentes no iban a bastar para aliviarlo. Hubo un tiempo en que dirigíamos nuestras preguntas sobre el sentido de la vida y la moralidad a una u otra autoridad tradicional, pero dichas autoridades se han venido abajo. Cada vez hay más personas que no se conforman con aceptar pasivamente los dictados dogmáticos de una deidad inescrutable o las frías estadísticas de una ciencia social imprecisa. Nuestros más profundos interrogantes siguen sin respuesta. Peor aún, ni siquiera reflexionamos sobre nuestras creencias.

La alternativa reside en la práctica de la filosofía. Ha llegado el momento de una nueva forma de ver las cosas, y esa nueva forma que en la presente obra se describe es, de hecho, un método antiguo, olvidado durante mucho tiempo y recordado hace poco. Al adentramos en el nuevo milenio, hemos cerrado el círculo.

No dejaremos de explorar
Y el final de la exploración será
Llegar al punto de partida
Y conocer el sitio por primera vez.

T. S. Eliot.

El psicoterapeuta como autoestopista en el reino de la psique. Una perspectiva junguiana.

El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas, y si hay alguna reacción, ambas se transforman.

K.G. Jung

MUSEO DEL PRADO-PINTURA EL ALQUIMISTA Obra de TENIERS II DAVID EL JOVEN

 

Para inaugurar esta nueva categoría, traigo aquí una entrada procedente del blog de Heidi M. Kolb, una psicoterapeuta y psicoanalista junguiana que trabaja en Nueva York.

Algunas veces he defendido que este no es un blog sobre terapia, pero esta entrada me ha gustado tanto que merece hacerse una excepción que quizás, tal y como transcurre el tiempo, no sea la última. Puede que más adelante, con tiempo y una caña (de cerveza) me anime a traducirla.

Espero que aquellos que se animen a leerla disfruten tanto como yo lo hice un nublado día de abril, después de compartir un café bien cargado de emociones, cuando me tomaba mi tiempo para desarrollar de nuevo el sentido de mi propio entorno psíquico.

 

The Psychotherapist as Hitchhiker in the Realm of Psyche ~ A Jungian Perspective

 

Ilustración: El alquimista, obra de David Teniers “El Joven”. Museo del Prado.