¿Nos puede enseñar la filosofía a ser felices?

Emilio_Lledó

Yo me doy cuenta, efectivamente, de que no vivimos ni vestimos como los griegos, pero a pesar de todo seguimos leyéndolos. ¿Qué quiere decir eso? Que todavía podemos dialogar con sus palabras, lo cual significa que estas no han envejecido, aunque ya no llevemos clámides ni coturnos. Ellos descubrieron una serie de palabras que constituyen lo que, con más o menos razón, llamamos cultura occidental. Y una de las palabras centrales de esa cultura griega era la palabra felicidad, eudaimonía, que significa algo así como tener un “buen diosecillo” o alguien supremo que te ha mirado con benevolencia y te ha hecho que tengas más ánforas que otro, y más vestidos y esclavos. Es decir, ser feliz era tener. Esto es, si tenías más bienes materiales eso te ayudaba a vivir. Pero hay un momento en la cultura griega en que ya no se trataba de tener, sino de ser. Algo más sutil, más interior, más personal. Y ese cambio significó un giro decisivo en la idea de libertad y de felicidad. Eras feliz si no te avergonzabas de ti mismo, si te sentías digno de ti mismo. Y eso tiene que seguir manteniéndose. Yo creo que la codicia es una de las muchas enfermedades que padece el hombre lobo, el hombre que cree que la vida es una lucha. ¡Naturalmente que es una lucha y una tensión!, pero siempre he defendido (y creo no equivocarme, aunque si alguien me demuestra lo contrario, lo aceptaría) que es más importante en la vida humana el afecto, el espacio amoroso, el espacio de la filía y de la cordialidad que el de la violencia y el odio. El odio no crea más que odio y, además, produce la muerte, no solo individual o mental, sino la muerte de la sociedad en la que el odio sea el elemento enhebrador.

Emilio Lledó

Fotografía: «Emilio Lledó» de TOMAS RUIZ. Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons

Una Generación Mutante: Pulgarcita

La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir.

Alphonse de Lamartine

pulgares

Hay ocasiones en las que la casualidad, la ocasión o la oportunidad me lleva a leer algo que me llama profundamente la atención, si saber muy bien por qué. Puede que sea por la forma, el fondo, la originalidad del tema o una mezcla bien calibrada de todo ello. Es el caso de este texto de Gabriel Navarro que no puedo resistirme a traer a esta sección y compartirlo con los visitantes de este blog, sin que haya una razón manifiesta para hacerlo. Espero lo disfruten.

Una Generación Mutante: Pulgarcita

Imagen: Noticias TNO.

Filosofía y Psicología

Hoy traigo a esta sección una entrevista con Michel Foucault realizada en 1965. Desde entonces, la psicología ha avanzado enormemente y probablemente las ideas de Foucault no serían las mismas en la actualidad.

A pesar de la lejanía, el contenido de la entrevista sigue siendo interesante. Foucault hace hincapié en la importancia que tuvo el nacimiento del psicoanálisis en el pensamiento moderno. Sus ideas sobre la “psicología positivista” ya han sido superadas (al menos de forma oficial), sobre todo desde que la neurociencia cognitiva hizo su espectacular entrada.

No obstante, aún muchas personas siguen pensando como él en cuanto al supuestamente reducido contenido científico de la psicología. Los humanos seguimos opinando y juzgando sin ningún pudor de aquello que desconocemos.