Un recuerdo

JC_Rodríguez

Hoy la prensa local local está llena de recuerdos de Juan Carlos Rodríguez Gómez, maestro de poetas. También hay reseñas en la prensa nacional. Uno más que se nos va y uno más que perdurará en el recuerdo de tantos a los que marcó. Dejo unos versos que le dedica uno de sus alumnos que, a su vez, tuve la suerte de tener como profesor aunque entonces no me percatara de lo afortunado que era.

Los senderos no son como decían:
a veces se interrumpen, o se borran,
para seguir después en otro sitio
que los mapas no traen.

Los senderos no son lo que pensábamos
ayer, de madrugada, junto al fuego.

No hay señales que digan dónde vamos,
la orientación se ha vuelto laboriosa
y hay noches que dormimos no sabiendo
la fecha o el error, las coordenadas,
a dónde iremos luego si amanece.

Nos dijeron que el camino era fácil,
nadie dijo que el sendero se borra,
que hay que seguir andando aunque nos pese,
que el cansancio será nuestra costumbre.

José Carlos Rosales Escribano

Llamada viva

Ida-Vitale

Tal vez los premios sirvan para constatar nuestra ignorancia. El Nobel suele ser un buen ejemplo, quizás aún mejor si es bien merecido. Me entero escuchando la radio mientras voy al trabajo que le han concedido el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca a Ida Vitale y reconozco que no había escuchado nunca su nombre. Cuando saco un rato me pongo a leer y descubro un mundo nuevo. Uno más y ya son muchos.

Es una suerte que existan los premios.

Ponerse al margen
asistir a un pan
cantar un himno

menoscabarse en vano
abrogar voluntades
refrendar cataclismos

acompañar la soledad
no negarse a las quimeras
remansarse en el tornado

ir de lo ceñido a lo vasto
desde lo opaco a la centella
de comisión al sueño libre

ofrecerse a lo parco del día
si morir una hora tras otra
volver a comenzar cada noche

volar de lo distinto a lo idéntico
admirar miradores y sótanos
infligirse penarse concernirse

estar en busca de alma diferida
preparar un milagro entre la sombra
y llamar vida a lo que sabe a muerte.

Ida Vitale, Reducción del infinito (2002).

Cuando ya no esté. Una entrevista de Iñaki Gabilondo a Neil deGrasse Tyson

Hace ya unos cuantos días encontré el vídeo de hoy en varios blogs de reconocido prestigio recomendado su visualización y divulgación. Hasta hoy no he tenido el tiempo y la tranquilidad para ello y, ciertamente, es recomendable verlo y pensar sobre aquello que nos cuenta Neil deGrasse. Sobre todo me gustó la segunda parte, cuando la entrevista se desvía de su idea original (indagar sobre cómo será el mundo futuro, de ahí el título de la serie) y se ocupa de aspectos más, digamos, terrenales.

El mensaje es claro y no me voy a repetir. Sólo añadiré una pregunta retórica: ¿Si todos (aparentemente) estamos de acuerdo en la importancia de la educación y de la ciencia, por qué seguimos otros caminos en lugar de viajar juntos en esa dirección?

 

Un quince de septiembre

No pretendo ser difícil de entender. De verdad que no quiero resultar oscuro. Pero intento decir algo que va un poco más allá de lo cotidiano.

Bill Evans

As_Falls_Wichita

El quince de septiembre de mil novecientos ochenta, en el hospital Monte Sinaí de Nueva York, una hemorragia interna terminaba con lo poco que quedaba de la vida de Bill Evans . El texto que cito al final de la entrada ahonda en este asunto, así que no me extenderé más aquí.

Por aquellas fechas, Pat Metheny y  Lyle Mays se encontraban grabando un nuevo disco cuando recibieron la noticia y así, en As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (1981), incluyeron un tema compuesto por Mays (September fifteen), que enlaza con una pieza de Metheny (It’s for you), todo ello dedicado a aquel enorme músico que supuso una gran influencia para ambos.

Más tarde Mays también le dedicó este tema que aparece en su disco en solitario Fictionary (1993):

La idea original de esta entrada eran las composiciones de Mays, pero no me resisto a incluir aquí algo de Evans, pues es el homenajeado en este día y creo que hablar de él sin escuchar su música carece de sentido..

Para empezar, me he decantado por una rareza relativa, una pieza perteneciente al disco From left to Right en el que Evans toca a la vez un piano eléctrico y otro acústico, como puede apreciarse en la foto de la cubierta.

From left to right

El piano acústico es un Steinway (a la izquierda) y el teclado eléctrico es un Fender-Rhodes (a la derecha), con lo que queda claro el origen del título. Pese al carácter clásico de Evans como intérprete, no fue ésta su única aventura con el Fender-Rhodes.

La pieza en cuestión es What are you doing the rest of your life?, una composición de Michel Legrand que Evans inunda con esa melancolía que acostumbraba acompañarle. Comienza con el teclado eléctrico y continua con el piano acústico.

Y, para terminar, el párrafo final de un precioso texto de Ismael Carvallo Moreno que sirve de inmejorable presentación a la música creada por el genio.

El hombre que siempre dudó de su talento, y que no perdía ocasión para precisar que era consciente de sus limitaciones; ese semblante reservado, intelectual y pulcro; esa mirada inteligente y hasta cierto punto saturada de tristeza y ternura que configuró todo un estilo artístico, sofisticado e impresionista. El hombre que recordaba con orgullo y regocijo cuando, en sus primeras presentaciones como artista secundario en el Village Vanguard de Nueva York a mitad de los 50, al abrir los ojos luego de mantenerlos cerrados mientras improvisaba, advirtió de pronto que al final del piano estaba “la cabeza de Miles” escuchándolo; ese hombre reservado, tímido e introspectivo que sorprendió a su interlocutor en Noruega al dejar escapar una carcajada tímida, terminaba sus días devastado por la adicción y la irreparable pérdida de su hermano. La pieza que le dedicó era en realidad también su despedida. Como Mozart, terminó escribiendo su propia despedida. Su propio Réquiem moderno. Era el Réquiem de Bill Evans(1).

(1) Bill Evans, el genio que nunca pudo reír.

De muros y paredes

Las sociedades al organizar el espacio también organizan otros aspectos de sus vidas por medio de él.

Honorio Velasco  .Pared

Hace unos años, cuando el tiempo era otro, descubrí el encanto de la antropología escuchando en un curso de verano de la UNED a un sabio llamado Honorio Velasco . De aquella época son algunas entradas de este blog sobre antropología cultural.y social. De su libro Cuerpo y espacio. Símbolos y metáforas, representación y expresividad de las culturas he extraído este breve fragmento:

Los límites son quebradizos, las amenazas provienen del exterior. Casa, lugar común, celo continuado en el mantenimiento de límites; rituales, señales fijas y otras de ejecución cíclica; varían en el tiempo. Llaves son símbolo duradero, permanecen en los escudos de piedra y en la mente de las gentes.

Ritualización de los límites y ritualidad rutinaria de ocupación de la casa. La estructura  interna del grupo se ve reproducida y activada en la división de espacios internos de la casa.

Relacionado con esto, hoy traigo aquí una entrada titulada Muros y paredes, que hace unos día publicó Francisco Traver en uno de sus blogs. Allí especula sobre cómo los muros que hemos levantado en los lugares que habitamos, (y el consiguiente incremento de la privacidad) ha influido en nuestra subjetividad y en sus posibles consecuencias.

Otro tema interesante (que se trata más a fondo en un muy recomendable  artículo que cita Traver) está relacionado con la formación y crecimiento de los grupos humanos. Es conocido el papel de los rumores, los cotilleos y el fisgoneo en la construcción y crecimiento de las ciudades. Ahora bien, a medida que el espacio va ganando privacidad, este fisgoneo se va dificultando y su papel de control va perdiendo fuerza:

Las paredes era una nueva tecnología que paradójicamente amenazaba la seguridad de los grupos humanos, porque quitaba de la vista y de los oídos material que era esencial para mantener la paz y la moralidad del grupo.

Espero que lo disfruten y, de paso, pueden escuchar la guitarra de David Guilmour y sentir cómo el tiempo se detiene.

Tears In The Rain

The-Visitor

This is a clown’s tale
Falling over
Again and again
He paints his face
With colours from the sun
But he is living in the rain

This is a clown’s tale
Jumping up
Spinning round and around
He kicks his heels
To the laughter of the crowd
But from inside there is no sound

Why do we all fail to see
The darkness in another’s heart
Why do we all turn our backs
On open wounds
And failed attractions
Painted on the canvas there
Written in the books we share

This is a fool’s tale
Rolling over
Again and again
Telling jokes
To cool the anger of a king
But he can never be the same

This is a fool’s tale
Tripping up
Spinning round and around
Try to walk
Beyond words of the wise
Then reach a place too high
Show them you can fly
And dream until you hit the ground

Don’t offer sympathy
When you’ve just walked away
Don’t play apologies
And sentimental games
I stood before the world
And gave you my heart
And it may never beat again!

Don’t give me hollow tears
Or empty cries of shame
Don’t try to turn away
By throwing me the blame
I stood before the world
And gave you my soul
And now I’m living in the rain!

This is a clown’s tale
Falling over
Again and again
He paints his face
With colours from the sun
But he is lying in …
He is dying in …
He is crying in the rain

Conversando de fútbol con un tal Jorge Francisco

Y, de paso, aprovechando que hay competiciones futboleras varias…

“El fúbol es estúpido y es el deporte más popular, porque la idiotez es popular”, dijo un estudiante de filosofía que recién conocí en el club café. Éramos 4 amigos reunidos y uno de el…

Origen: Conversando de fútbol con un tal Jorge Francisco