Hasta siempre

 

Abandonarla, dices, es fácil decirlo,
abandonarla como un piloto de combate
que abandona un avión
sin control o en llamas. ¿Pero cómo se salta
de un avión caído, hecho pedazos y oxidado
o hundido en las profundidades del mar?

Amos Oz, El mismo mar.

Un quince de septiembre

No pretendo ser difícil de entender. De verdad que no quiero resultar oscuro. Pero intento decir algo que va un poco más allá de lo cotidiano.

Bill Evans

As_Falls_Wichita

El quince de septiembre de mil novecientos ochenta, en el hospital Monte Sinaí de Nueva York, una hemorragia interna terminaba con lo poco que quedaba de la vida de Bill Evans . El texto que cito al final de la entrada ahonda en este asunto, así que no me extenderé más aquí.

Por aquellas fechas, Pat Metheny y  Lyle Mays se encontraban grabando un nuevo disco cuando recibieron la noticia y así, en As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (1981), incluyeron un tema compuesto por Mays (September fifteen), que enlaza con una pieza de Metheny (It’s for you), todo ello dedicado a aquel enorme músico que supuso una gran influencia para ambos.

Más tarde Mays también le dedicó este tema que aparece en su disco en solitario Fictionary (1993):

La idea original de esta entrada eran las composiciones de Mays, pero no me resisto a incluir aquí algo de Evans, pues es el homenajeado en este día y creo que hablar de él sin escuchar su música carece de sentido..

Para empezar, me he decantado por una rareza relativa, una pieza perteneciente al disco From left to Right en el que Evans toca a la vez un piano eléctrico y otro acústico, como puede apreciarse en la foto de la cubierta.

From left to right

El piano acústico es un Steinway (a la izquierda) y el teclado eléctrico es un Fender-Rhodes (a la derecha), con lo que queda claro el origen del título. Pese al carácter clásico de Evans como intérprete, no fue ésta su única aventura con el Fender-Rhodes.

La pieza en cuestión es What are you doing the rest of your life?, una composición de Michel Legrand que Evans inunda con esa melancolía que acostumbraba acompañarle. Comienza con el teclado eléctrico y continua con el piano acústico.

Y, para terminar, el párrafo final de un precioso texto de Ismael Carvallo Moreno que sirve de inmejorable presentación a la música creada por el genio.

El hombre que siempre dudó de su talento, y que no perdía ocasión para precisar que era consciente de sus limitaciones; ese semblante reservado, intelectual y pulcro; esa mirada inteligente y hasta cierto punto saturada de tristeza y ternura que configuró todo un estilo artístico, sofisticado e impresionista. El hombre que recordaba con orgullo y regocijo cuando, en sus primeras presentaciones como artista secundario en el Village Vanguard de Nueva York a mitad de los 50, al abrir los ojos luego de mantenerlos cerrados mientras improvisaba, advirtió de pronto que al final del piano estaba “la cabeza de Miles” escuchándolo; ese hombre reservado, tímido e introspectivo que sorprendió a su interlocutor en Noruega al dejar escapar una carcajada tímida, terminaba sus días devastado por la adicción y la irreparable pérdida de su hermano. La pieza que le dedicó era en realidad también su despedida. Como Mozart, terminó escribiendo su propia despedida. Su propio Réquiem moderno. Era el Réquiem de Bill Evans(1).

(1) Bill Evans, el genio que nunca pudo reír.

The Woman I Remember

Preparo un esquema y meto la música como si fuera un filme. Me tengo que hacer los dientes. Toco con dos dientes abajo. Me hizo muy bien. Cada uno inventa, hay que saber inventar porque si no, siempre hay un problema. Chet Baker tenía un diente salido, y él tiraba por ahí.

Leandro “Gato” Barbieri

 

Si Gato Barbieri es uno de los artistas clave de la música argentina es porque logró lo que todo músico de jazz quiere lograr: un sonido propio, que sea distinto de los demás no porque no se parezca a ellos, sino porque no se parece a ningún otro.

Pablo Gianera en La Nación.

The Last Page

 

Se nos fue Phil Woods, el heredero de Charlie Parker (heredero hasta el punto de convertirse en padrastro de sus hijos). Como se ha escrito mucho ya al respecto, poco tengo que añadir. Sólo dejar un par de apuntes de los que circulan por este mundo.

El homenaje de Jazz no end.

La necrológica de Chema García Martínez en El País.

Seguiremos muchos años admirando su música.

Blue in Green

kob

La primera incursión de Miles Davis en el jazz modal (basado en escalas estáticas en vez de en una secuencia móvil de acordes) fue la pieza que da nombre a su album Milestones:

Después de esto, Decidió preparar un disco entero basado en este estilo. Para ello, se rodeó de John Coltrane, Julian “Cannonball” Adderley, Paul Chambers y Bill Evans y les salió un trabajo redondo (valga la redundancia) que asentó plenamente la belleza y la importancia de la improvisación modal. A día de hoy es el disco más vendido de la historia del género: Kind of Blue.

Recuerdo haber leído sobre él algo así: ¿Qué hace a este disco tan grande? No trate de ponerlo en palabras. Debe ser imposible.

Sin ánimo de atreverme a responder la pregunta, quizá la presencia de Bill Evans (que había trabajado con George Russell, padre de la criatura modal) sea providencial para el resultado final. Es reconocible su mano (más bien las dos) en las dos baladas que forman parte del disco y cuya autoría no termina de estar clara(1,2) aunque haya serios indicios.

Centrémonos en la primea de las baladas, que es la que da título a esta entrada (mi intención original era colocarla sola junto a algún texto, pero el asunto se complicó):

Una maravilla, ¿Verdad? El caso es que antes de que Kind of Blue viera la luz, Evans se había marcado junto a Chet Baker un soberbio  Alone Together cuya introducción muestra un evidente aire de familia con la pieza que Davis se atribuía.

Evans realizó junto a Scott LaFaro y Paul Motian (el Bill Evans Trio)esta versión en Portrait in Jazz, un disco que tampoco hay que perderse.

Allí también aparece una versión de Autumn Leaves, una melodía que, como me encanta desde niño, no me resisto a compartirla aquí. Además nos servirá de enlace con alguna entrada que vendrá después.

 

Para ir más allá

1.- Blue in Green, artículo de la Wikipedia.

2.- Bill Evans, el poeta del piano. Artículo de Pablo Sanz.