La transición de Einstein de físico a matemático

Acabo de leer esta entrada y creo que merece la pena compartirla aquí para que puedan leerla también. Me quedo con este párrafo:

La lección que estamos aprendiendo, no sin dolor, es que la belleza matemática no es el camino para descubrir las leyes que gobiernan la Naturaleza. Hay que descubrir nuevos principios físicos y sólo recurrir a las matemáticas para formularlos de forma bella. La belleza debe estar a posteriori, nunca a priori.

 

Hay muchas leyendas populares sobre Albert Einstein. Una afirma que descubrió su teoría de la gravitación, la teoría general de la relatividad, buscando la belleza matemática. Pero su modelo físico está sustentado en principios físicos firmes. La diferencia puede […] Leer más

Origen: La transición de Einstein de físico a matemático

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Song Of The Night

imtherain300

 

This must be my last song for you
All of me is in there
I’ll call it what I’ve been calling you
You’re the song of the night

Nobody knows that you are here
In my mind
I’ve got to do something else
Than let you take my time

You are the song of the night
I’ve got to fade out
You are the song of the night

You know that you’re always here
I’ve spoken many times
With you, I’ve always been sincere
Though the weight of you looks blind

You are the song of the night
I’ve got to fade out
You are the song of the night

 

¿Nos puede enseñar la filosofía a ser felices?

Emilio_Lledó

Yo me doy cuenta, efectivamente, de que no vivimos ni vestimos como los griegos, pero a pesar de todo seguimos leyéndolos. ¿Qué quiere decir eso? Que todavía podemos dialogar con sus palabras, lo cual significa que estas no han envejecido, aunque ya no llevemos clámides ni coturnos. Ellos descubrieron una serie de palabras que constituyen lo que, con más o menos razón, llamamos cultura occidental. Y una de las palabras centrales de esa cultura griega era la palabra felicidad, eudaimonía, que significa algo así como tener un “buen diosecillo” o alguien supremo que te ha mirado con benevolencia y te ha hecho que tengas más ánforas que otro, y más vestidos y esclavos. Es decir, ser feliz era tener. Esto es, si tenías más bienes materiales eso te ayudaba a vivir. Pero hay un momento en la cultura griega en que ya no se trataba de tener, sino de ser. Algo más sutil, más interior, más personal. Y ese cambio significó un giro decisivo en la idea de libertad y de felicidad. Eras feliz si no te avergonzabas de ti mismo, si te sentías digno de ti mismo. Y eso tiene que seguir manteniéndose. Yo creo que la codicia es una de las muchas enfermedades que padece el hombre lobo, el hombre que cree que la vida es una lucha. ¡Naturalmente que es una lucha y una tensión!, pero siempre he defendido (y creo no equivocarme, aunque si alguien me demuestra lo contrario, lo aceptaría) que es más importante en la vida humana el afecto, el espacio amoroso, el espacio de la filía y de la cordialidad que el de la violencia y el odio. El odio no crea más que odio y, además, produce la muerte, no solo individual o mental, sino la muerte de la sociedad en la que el odio sea el elemento enhebrador.

Emilio Lledó

Fotografía: «Emilio Lledó» de TOMAS RUIZ. Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons