Música de Sayyids y Derviches (George Ivánovich Gurdjieff y Thomas de Hartmann)

 

 

Yo nunca fui la luz
yo sólo era la lámpara que su mano encendía
o el fuego primigenio que ella me descubrió.
Toda anticipación era ilusoria
yo broté de su mano como una planta nueva
me inflamé en esa llama torpe viento.
Yo nunca fui la luz
y nunca volverá a ser lo que era
polvo que se dispersa y me vacía.
Veo llegar la muerte como un sueño
y el sueño es esa franja transparente
donde todo es mentira.

 

Transparencia, Odette Alonso.

El último poema de Fernando Pessoa

 

Fernando-Pessoa3

 

Hay peores enfermedades que las enfermedades,

Hay dolores que no duelen, ni en el alma,

Pero que son más dolorosos que los otros.

Hay soñadas angustias más reales

Que las que la vida nos trae, hay sensaciones

Sentidas sólo con imaginarlas

Que son más nuestras que la propia vida.

Hay tanta cosa que sin existir,

Existe, existe, demoradamente

Y demoradamente es nuestra y nosotros…

Por sobre el verde turbio del amplio río

Los circunflejos blancos de las gaviotas…

Por sobre el alma el bosquejar inútil

De lo que no fue, ni puede ser, y es todo.

Dame más vino, porque la vida es nada.

Descubierto hace ya tiempo en Círculo de Poesía.

 

Estos versos están fechados el 19 de noviembre de 1935, diez días después Pessoa fue ingresado en el Hospital de São Luís dos Franceses, debido a un cólico hepático. Falleció al día siguiente, tenía cuarenta y siete años.

Otro de sus poemas comienza:

Si muero pronto,
Sin poder publicar ningún libro,
Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde,
Ruego, si se afligen a causa de esto,
Que no se aflijan.
Si ocurre, era lo justo.

Poca trascendencia le dio a su existencia,  todo empieza y termina en uno mismo:

Si, después que yo muera, se quisiera escribir mi biografía,
Nada sería más simple.
Exactamente poseo dos fechas -la de mi nacimiento y la de muerte.
Entre una y otra todos los días me pertenecen.

Pienso que es un derecho a tener en cuenta. No obstante, también creo que quien deja en herencia una obra tan singular como la suya bien merece que se cuente algo sobre ella.

 

 

Lo último que escribió fue en inglés, la lengua de sus primeros años: I know not what tomorrow will bring. Siempre es así.

Si el hombre pudiera decir lo que ama… (Luis Cernuda)

 

Cernuda-Luis

 

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero,  porque no he vivido.