La búsqueda de la lengua perfecta en la cultura europea (Umberto Eco)

umberto-eco

¿Cuál será entonces el destino de Europa? ¿Luchar contra Babel y volver a encontrar una única lengua o aceptar Babel y una situación de plurilingüismo? La división y la multiplicación de las lenguas que indicábamos al principio, por la que los europeos no hablarán sólo como lengua madre uno de los lenguas internacionalmente más difundidas, si no además el lituano, el esloveno, el vasco y tal vez el árabe, deja entrever por la fuerza de las cosas una Europa en la que todos se verán obligados a ser al menos bilingües. Cual sea la lengua única no lo sabemos, y no es imposible que sea el Esperanto, al menos en los encuentros políticos e intercambios comerciales. Pero esto no eliminará la necesidad de una Europa de poliglotas, y de este poliglotismo extendido nacerán sin duda unos pidgin. El proyecto Erasmus nos hace intuir el destino de centenares de miles de estudiantes que, gracias a su stage en el extranjero, harán matrimonios mixtos de los que nacerán hijos bilingües. Y también bilingüe será, dentro de pocos decenios, la nueva clase dirigente europea.

Existe una teoría singular de los orígenes del lenguaje en la obra de un pensador árabe del siglo Xl, lbn Hazm. Los lenguas no pueden haber nacido por convención, porque para establecer las reglas los seres humanos habrían tenido necesidad de una lengua precedente. Existió por lo tonta al principio una lengua dada por Dios, y tan rica de nombres y de sinónimos que a través de ella Adán ha podido nombrar sin ambigüedad todas las cosas del universo. Pero entonces esa lengua debe comprender todos las lenguas. Lo confusión que habría seguida no debería entonces responder a la invención de nuevas lenguas, sino a la fragmentación de aquella lengua única que existía ab initio, y en la que estaban contenidas todas las lenguas porvenir. ¡El don recibido por Adán era el multilingüísmo! Precisamente por esto todos los seres humanos son capaces de comprender la revelación, en cualquiera que sea la lengua en la que se expresen. En tal caso, y una vez más, Babel no representaría la herida de la que se debe sanar, sino el don primordial que debemos reconquistar.

He visto hace algunos meses en Bruselas la publicidad de una pizzeria de las que sirven rápidamente a domicilio; como se dice en el pidgin chino-americano, taki outi. El texto decía La plus speedy des pizzas. Tal vez no es un ejemplo de lengua perfecta, seguramente se podría hacer mejor.

Final de la lección inaugural para la Chaire Européene 1992-93 en el Collège de France impartida el 2 de octubre de 1992. El trabajo completo puede consultarse en este enlace.