Una anécdota.

Watzlawick comenta en uno de sus artículos, un caso descrito por Gordon Allport (1964). Un hombre acuciado por una terrible enfermedad, es desahuciado por los médicos que lo atienden, al no poderle diagnosticar. Los médicos le habían indicado que de conocerse el diagnóstico le podrían salvar y que quizás un especialista que visitaría el hospital en pocos días sería capaz de diagnosticarle. Pasados los días llegó el especialista y se detuvo ante la cama del enfermo y dijo: “moribundo” y se marchó. Unos años después, el especialista recibió la visita del paciente para agradecerle que le hubiera diagnosticado y, en consecuencia, propiciado su recuperación tal y como le habían aventurado sus médicos.

Extraído de: Begoña Rojí Menchaca y Luis Ángel Saúl Gutiérrez, Introducción a las psicoterapias experienciales y constructivistas. UNED (2005).

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