Introducción a la teoría de los constructos personales de Kelly.
Posts etiquetados ‘Psicoterapia’
Construyendo nuestra existencia
Publicado en Reflexiones, etiquetado Castilla del Pino, Constructivismo, Constructos personales, Kelly, Psicoterapia el 02/02/2012 | Deja un Comentario »
La psicoterapia y la naturaleza humana (George A. Kelly)
Publicado en Fragmentos, etiquetado Ensayo, Kelly, Psicología, Psicoterapia el 27/01/2012 | Deja un Comentario »
No digo que la naturaleza del ser humano sea la de los seres humanos extraordinarios. Lo que quiero decir es que la naturaleza humana se revela en sus momentos extraordinarios, que pueden ser estudiados en el curso de su psicoterapia. Y por eso no tengo intención de ser un psicólogo aplicado, y no estoy de [...]
¿Estamos programados por el lenguaje?
Publicado en Reflexiones, etiquetado Bandler, Grinder, PNL, Psicología, Psicología del lenguaje, Psicoterapia el 30/12/2011 | 4 Comentarios »
Mediante el modelado, podemos identificar las diferencias entre un genio y una persona con un resultado medio en el mismo campo de actividad. John Grinder Volvamos por un momento a mediados de los años setenta del pasado y cercano siglo. Por aquel entonces, el lingüista John Grinder y el psicólogo Richard Bandler se [...]
De la magia a la terapia
Publicado en Reflexiones, etiquetado Antropología cognitiva, Boas, Eficacia simbólica, Lévi-Strauss, Psicoanálisis, Psicoterapia el 22/12/2011 | 1 comentario
Incluso puede demostrarse que las antiguas costumbres, las mismas que tal vez armonizaban con cierto tipo de ambiente. Tiende a sobrevivir en condiciones nuevas, en las que representan una desventaja para su gente. Franz Boas Ya he comentado alguna vez que este blog carece de orden, el motivo es esencialmente que el [...]
El psicoterapeuta como autoestopista en el reino de la psique. Una perspectiva junguiana.
Publicado en Palabras prestadas, etiquetado Conciencia, Freud, Jung, Psicología analítica, Psicoterapia, Sheldrake el 11/04/2011 | 4 Comentarios »
El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas, y si hay alguna reacción, ambas se transforman. K.G. Jung Para inaugurar esta nueva categoría, traigo aquí una entrada procedente del blog de Heidi M. Kolb, una psicoterapeuta y psicoanalista junguiana que trabaja en Nueva York. Algunas veces he defendido que [...]
La tesitura existencial (Manuel Villegas)
Publicado en Fragmentos, etiquetado Ensayo, Psicoterapia, Villegas el 03/12/2010 | Deja un Comentario »
No existe probablemente una forma de aproximación al ser humano más profunda e íntima que la que permite la psicoterapia. Otras disciplinas lo contemplan desde perspectivas más o menso externas y objetivas: la paleontología, la antropología, la historia, la sociología. Abordan al sujeto humano desde la óptica ontológica, evolutiva, cultural, en su comportamiento colectivo pasado o actual; pero ninguna de ellas lo describe desde la intimidad subjetiva de su ser. La psicoterapia reúne esa doble condición: conlleva una penetración en lo más hondo del alma humana (sentimientos, emociones, motivaciones, pensamientos y hasta sueños), a la vez que establece las bases para el conocimiento de su naturaleza más compleja.
El terapeuta hace suyo el lema que Cremes utilizaba en su respuesta a Menedemo en el Heautontimoroumenos de Terencio: Homo sum: nihil humanum a me alienum puto (soy humano y no hay nada humano que considere ajeno a mí) cuando éste le preguntaba por qué se interesaba por lo que les sucedía a los demás si no era de su incumbencia. No podemos decir que Cremes, el personaje de la comedia de Terencio, ejerciera en su época de psicoterapeuta, pero sí podemos afirmar que su aserción describe exactamente la actitud del psicoterapeuta en su doble dimensión de interés óntico y ontológico por el ser humano: el conocimiento de lo universal a través de lo particular (del ser humano a través del individuo) y del amor a lo particular a partir de lo universal (puedo interesarme por un violador o un maltratador lo mismo que por su víctima, porque puedo comprenderlos y aceptarlos como seres humanos.
Extraído del prólogo al libro Introducción a las psicoterapias experienciales y constructivistas.