Fuentes web
Entradas

Archivo de 28 octubre 2010

En bastante medida, el hombre es capaz de controlar su rostro y utilizarlo para transmitir mensajes. También se refleja en su carácter, dado que las expresiones habituales suelen dejar huellas. Pero es el rostro como transmisor de emociones el que ha interesado a los psicólogos. Con el correr de los años, su interés se ha [...]

Leer publicación completa »

Moon River, wider than a mile, I’m crossing you in style some day. Oh, dream maker, you heart breaker, wherever you’re going I’m going your way. Two drifters off to see the world. There’s such a lot of world to see. We’re after the same rainbow’s end, waiting ’round the bend, my huckleberry friend, Moon River and me.   Louis Armstrong cantando este tema en YouTube:  

Leer publicación completa »

Escala en puerto

Últimamente las ideas en mi cabeza están bastante revueltas, probablemente las temperaturas que nos acompañan ayuden bastante a ello. Comento esto porque estas entradas, tal y como las publico, se parecen como un huevo a una castaña a las que en un principio tenía en mente. Pensando cómo terminarlas me surge algo que poner al [...]

Leer publicación completa »

Hallelujah (Leonard Cohen)

Now I’ve heard there was a secret chord That David played, and it pleased the Lord But you don’t really care for music, do you? It goes like this The fourth, the fifth The minor fall, the major lift The baffled king composing Hallelujah Hallelujah Hallelujah Hallelujah Hallelujah Your faith was strong but you needed [...]

Leer publicación completa »

Falsas creencias

Reconozco que tengo un problema en mis relaciones con los demás. Me considero capaz de escuchar e incluso de discutir si hace falta (las malas lenguas dirán que es para mí como un deporte nacional, no les crean), pero me cuesta sobremanera hablar de mí y de lo que ronda por la cabeza. Mi problema se acrecienta cuando alguien me dice (normalmente una mujer, creo que los hombres no hacemos esas preguntas): cuéntame algo. Y, a mi petición de que sea más concreta, responde: cualquier cosa.

Y es que suelo darle poca importancia a mis hechos cotidianos, pues considero que su trivialidad aburriría al más pintado. Y, por otra parte, cuando se trata de describir otros asuntos menos ligeros, siempre pienso que la cantidad de información que precisaría aportar desembocaría los mismos soporíferos resultados.

Algo parecido está ocurriéndole a estas entradas: lo que en principio iba a ser algo ligero, está derivando en materia bastante densa.

Por fortuna, he comprobado que las cosas no son siempre tan drásticas. En ocasiones me topo con personas a las que parecen interesarles mis historias y es esta posibilidad lo que me anima a persistir en este viaje.

Ruego paciencia a los valientes que se adentren en estas aguas, en la próxima entrada procuraré surtirles de una brújula.

Para entender el concepto de teoría de la mente, resulta bastante ilustrativa la descripción del clásico paradigma experimental de la falsa creencia, al que aludía el otro día.

Esta tarea fue diseñada por Heinz Wimmer y Josef Perner para el estudio de la competencia de los niños en la atribución de estados mentales. He encontrado una interesante página dónde se explica con claridad y de la que he tomado la siguiente figura:

Básicamente, la tarea es la siguiente:

1. Ana tiene una canica en su caja. Luisa no tiene nada en su bolso.

2. Ana se va

3. Luisa pone la canica en su bolso.

4. Ahora, vuelve Ana. Ella quiere su canica. ¿Dónde irá Ana a buscar su canica?

Evidentemente, la solución implica que el niño perciba que es posible que las personas tengan creencias que no son ciertas. Según Perner, esto no ocurre hasta aproximadamente los cuatro años de edad.

Este autor describe tres niveles representacionales en la infancia:

Representaciones primarias (primer año): Que permiten al niño tener modelos simples del mundo ligados a la realidad inmediata.

Representaciones secundarias (segundo año): Que le permiten manejar simultáneamente varios modelos de una misma situación.

Metarrepresentaciones (a partir de los cuatro años): Que lo capacitan par formar representaciones de otras representaciones.

Esto último es lo que ocurre cuando el niño es capaz de comprender que Ana busque su canica en la caja, aunque esté de hecho en el bolso de Luisa.

La teoría de la mente es una pieza básica en esta travesía, pronto veremos por qué.

Leer publicación completa »

It’s nine o’ clock on a Saturday the regular crowd shuffles in There’s an old man sitting next to me Makin’ love to his tonic and gin. He says, “Son can you play me a memory? I’m not really sure how it goes, But it’s sad and it’s sweet and I knew it complete When [...]

Leer publicación completa »

El otro

Tengo una especial debilidad por los relatos de Jorge Luis Borges, probablemente porque llegaron a mi vida en el momento adecuado. Mientras escribo estas líneas, a mi memoria llegan un buen número de felices coincidencias: novelas, relatos, poemas, canciones… Supongo que mi caso no es una excepción, las artes y las vivencias se entremezclan de [...]

Leer publicación completa »

Reconozco que siempre he tenido una habilidad especial para inventar la pólvora cuando se trata de temas psicológicos. Tal vez alguno de mis amigos de juventud recuerde cuando les daba la tabarra de lo que yo llamaba altivamente “la psicología de colectividades”. En aquellos años yo sabía bien poco de psicología y, la verdad, ahora no es que sea una eminencia en el tema, pero uno va aprendiendo algunas cosillas y de paso va aterrizando desde sus nubes.

Lo que si tenía entonces, y espero que aún conserve por la cuenta que me trae, es la afición a observar el comportamiento de las personas. Siempre que esto en una reunión o paseo por la calle, voy observando cómo actúan aquellos que me rodean. Pienso que es una curiosidad sana, no se trata de meterme dónde no me llaman, sino simplemente de aprender un poco de la naturaleza humana. Y ya que he sacado el tema, voy a poner un ejemplo sencillo relacionado con la psicología de grupos, que es como se conoce a aquello que yo pretendía inventar en mis años de universidad.

Andaba yo el otro día charlando con unos amigos y surgió el tema del “escandaloso” fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid. Una parte de la conversación transcurrió más o menos así:

Un amigo comenta: No hay derecho a gastar esa cantidad de dinero en un futbolista, es una locura y más aún con la que nos está cayendo.

Yo respondo: Bueno, es un negocio, puede salir bien o mal. El caso es que los fichajes atraen gente al campo, publicidad, venta de camisetas, etc. Si ves la televisión, los aficionados quieren que el equipo haga esos fichajes, lo mismo tú y yo preferiríamos que trabajaran la cantera y que los jugadores fueran de la tierra, aunque no ganen ningún título en los próximos cinco años. Pero ni tú ni yo nos vamos a comprar las camisetas ni vamos a pagar un duro por ver un partido.

Contestación: La gente (aparece la diferenciación entre el exogrupo “gente” –los demás- y el endogrupo “yo y los que piensan como yo”) ve lo que le echen por la tele. Lo que tenían que poner son documentales y programas culturales para que la gente aprendiera (o quizás para que cuando tú te sientes ante el televisor, las pocas veces que lo haces, te encuentres con algo de tu agrado).

Mi amigo, aunque algo visceral, es una persona sensata. No seré yo el que disienta radicalmente de su postura y desde aquí aplaudo cualquier intento de culturizar los medios de comunicación de masas. No obstante, los años me han llevado a suavizar creencias, que en otro tiempo fueron mucho más extremistas, hasta dudar seriamente de que mi punto de vista sea el acertado.

Por otro lado, este fragmento de conversación no pretende más que ilustrar con que facilidad nos ubicamos (yo el primero) en un grupo de personas (el endogrupo) y dejamos a muchos fuera de él (el exogrupo).

Parece que hay una tendencia natural a actuar de esta manera, tal vez para simplificar de algún modo nuestros razonamientos y hacernos la vida más fácil (a estos modos de operar se les conoce como heurísticos y quizás nos ocupemos de ellos en otra ocasión).

Cabe señalar, por otro lado y sin entrar en demasiadas honduras, que la manera de juzgar a los demás se efectúa en función de su afiliación o no al grupo de pertenencia: los miembros del exogrupo aparecen difuminados y se les juzga más severamente, mientras que los miembros del endogrupo mantienen su identidad personal y se les trata con más benevolencia.

Esto es lo que trasciende en primera instancia de la historia de Fray Bartolomé de las Casas que presentábamos el otro día.

Leer publicación completa »

Daylight has found me here again You can ask me anything But where I’ve been The things that used to matter Seem so small When you’re looking for A soft place to fall   Don’t misunderstand me Baby please I didn’t mean to bring back memories You should know the reason Why I called I was looking for A soft place to fall   Looking for a soft place Nothing more than a small taste Of a love that ended Long ago Looking for a place to hide A warm bed on a cold night I didn’t mean to hurt you No [...]

Leer publicación completa »

La idea de esta entrada ha estado dando muchos tumbos por mi cabeza desde la ultima vez que me acerqué a este blog. De hecho, quizás su publicación sea la principal razón para no haberlo eliminado del ciberespacio. Se trata de un fragmento del trabajo La dimensión emocional del prejuicio: ¿Sienten los miembros de los [...]

Leer publicación completa »

Entradas más antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 27 seguidores